Cuidados enfermeros ante disnea en situación de final de vida

Nursing care for dyspnea at the end of life

Incluido en la revista CADICE. Vol. I . N.º 7 – Julio 2026

Pág. Inicial: Vol. I; N.º 7:79

Autor principal (primer firmante): Isabel Gómez Cordero

Fecha recepción: 14/06/26

Fecha aceptación: 10/07/26

Fecha de publicación: 16/07/26

Ref.: CADICE. 2026;1(7):79

Autores:
Isabel Gómez Cordero
Adrián López Herrera
Teresa Molina García

Categoría: Enfermería

Palabras clave: Ansiedad; Cuidadores familiares; Cuidados de Enfermería; Control de síntomas; Cuidados paliativos; Atención al final de la vida; Informes de casos; Disnea; Oxigenoterapia; Proceso de Enfermería

Keywords: Anxiety; Family Caregivers; Nursing Care; Symptom Management; Palliative Care; End-of-Life Care; Case Reports; Dyspnea; Oxygen Inhalation Therapy; Nursing Process

Resumen

Introducción: La disnea en situación de final de vida es un síntoma frecuente, complejo y de elevada carga emocional. Su presencia afecta al confort, incrementa la sensación de amenaza vital y puede generar sufrimiento tanto en la persona enferma como en su entorno cuidador. La Enfermería ocupa una posición central en la valoración continuada, la detección de factores desencadenantes, la implementación de medidas de alivio y el acompañamiento terapéutico durante la evolución clínica.

Objetivos: Describir el abordaje enfermero ante la disnea en una situación de final de vida, integrando valoración clínica, identificación de problemas de cuidados, intervenciones orientadas al control sintomático y apoyo a la familia cuidadora.

Metodología: Se expone una situación clínica del ámbito paliativo estructurada mediante el proceso de Enfermería. El análisis se organiza a partir de la valoración integral de la persona, la definición de prioridades asistenciales, la planificación de cuidados y el seguimiento evolutivo en un contexto de progresión clínica avanzada.

Resultados: La intervención enfermera permitió identificar la interacción entre dificultad respiratoria, ansiedad, cansancio extremo y temor familiar. El plan de cuidados incluyó medidas no farmacológicas, vigilancia de la respuesta al tratamiento prescrito, adecuación del entorno, educación al cuidador principal y comunicación terapéutica. La evolución mostró disminución del distrés visible, mejor tolerancia al reposo y mayor seguridad familiar en el acompañamiento.

Discusión/Conclusiones: El manejo de la disnea al final de la vida exige una respuesta clínica proporcionada, individualizada y centrada en el confort. La valoración enfermera continuada, la anticipación de episodios de agravamiento y el apoyo emocional a la familia pueden contribuir de manera relevante a reducir el sufrimiento. Más que perseguir la normalización de parámetros, el objetivo principal es aliviar la experiencia subjetiva de falta de aire y favorecer un final de vida con mayor serenidad.

Abstract

Introduction: Dyspnea at the end of life is a frequent and highly distressing symptom. It affects comfort, increases the perception of imminent threat, and often causes suffering in both the patient and family caregivers. Nurses play a key role in ongoing assessment, identification of triggers, symptom relief, and therapeutic support throughout clinical progression.

Objectives: To describe the nursing approach to dyspnea in an end-of-life situation, integrating clinical assessment, identification of care problems, symptom management interventions, and family support.

Methodology: A palliative care clinical situation is presented using the nursing process as an organizing framework. The analysis is based on comprehensive assessment, care priorities, planning of interventions, and follow-up during advanced disease progression.

Results: Nursing intervention made it possible to identify the interaction between breathlessness, anxiety, profound fatigue, and family distress. The care plan included non-pharmacological measures, monitoring of response to prescribed treatment, environmental adjustment, caregiver education, and therapeutic communication. Clinical evolution showed reduced visible distress, improved rest tolerance, and greater caregiver confidence during accompaniment.

Discussion/Conclusions: Dyspnea management at the end of life requires a proportionate, individualized, comfort-focused response. Ongoing nursing assessment, anticipation of worsening episodes, and emotional support for relatives may significantly reduce suffering. Rather than aiming to normalize physiological parameters, the main goal is to relieve the subjective experience of breathlessness and promote a more peaceful dying process.

Introducción

La disnea constituye uno de los síntomas más angustiantes en cuidados paliativos. Su vivencia no depende únicamente de la alteración respiratoria observable, sino también de factores emocionales, cognitivos, funcionales y ambientales. En la fase avanzada de enfermedad, la sensación de falta de aire puede aparecer en reposo, intensificarse con mínimos esfuerzos o manifestarse en episodios súbitos que generan gran alarma. Esta complejidad explica que el abordaje no deba limitarse a una respuesta técnica centrada en la administración de oxígeno o en la observación de signos físicos, sino que requiera una evaluación clínica amplia y sostenida.

En situación de final de vida, el manejo de la disnea adquiere un significado particular. Con frecuencia, la prioridad asistencial deja de estar orientada a la reversibilidad del proceso y se centra en la proporcionalidad terapéutica, el confort y la reducción del sufrimiento. La Enfermería, por su presencia continuada y por la naturaleza relacional del cuidado, se encuentra en una posición privilegiada para captar cambios sutiles, identificar precipitantes, valorar la respuesta a las intervenciones y sostener a la familia en momentos de elevada incertidumbre.

La disnea suele coexistir con debilidad intensa, ansiedad, insomnio, secreciones respiratorias, tos o dolor. Además, puede producir un círculo de retroalimentación en el que el miedo incrementa la percepción de ahogo y el ahogo intensifica el miedo. Esta interacción hace especialmente relevante la observación del lenguaje no verbal, la expresión facial, la postura corporal, la utilización de musculatura accesoria, la inquietud o la evitación del movimiento. La experiencia subjetiva del paciente tiene, por tanto, un valor clínico central.

En la práctica enfermera, el control de síntomas en la etapa final de la vida se apoya en medidas farmacológicas prescritas y en un conjunto de intervenciones no farmacológicas de gran utilidad: posicionamiento, ventilación ambiental, conservación de energía, reducción de estímulos que aumenten la sensación de amenaza, presencia terapéutica y educación dirigida a los cuidadores. Del mismo modo, es importante discernir cuándo el uso de determinadas medidas aporta alivio real y cuándo puede mantener falsas expectativas o aumentar la carga de intervención sin beneficio perceptible.

El entorno familiar merece una atención específica. Presenciar episodios de disnea genera temor, sensación de impotencia y, en ocasiones, conductas apresuradas que aumentan el malestar del paciente. La información clara, la anticipación de posibles cambios y la enseñanza de pautas básicas de acompañamiento pueden disminuir la angustia del cuidador principal y mejorar la vivencia del proceso. En este sentido, la comunicación enfermera no es un elemento accesorio, sino parte del propio tratamiento del sufrimiento.

Este artículo desarrolla una situación clínica centrada en la disnea en final de vida para mostrar un abordaje enfermero integral, prudente y orientado al confort, con especial atención a la valoración clínica, la planificación de cuidados y el apoyo a la familia.

Objetivos

Describir el proceso de cuidados enfermeros ante una situación de disnea en fase final de vida, poniendo el foco en la valoración integral del síntoma, la priorización del confort y el acompañamiento de la familia cuidadora.

Como objetivos específicos se plantean:

  • Analizar los elementos de valoración enfermera relevantes en una persona con disnea avanzada y progresión clínica paliativa.
  • Identificar problemas de cuidados asociados a la dificultad respiratoria, la ansiedad y la dependencia creciente.
  • Exponer intervenciones enfermeras dirigidas al alivio sintomático y a la reducción del distrés.
  • Describir estrategias de apoyo e información para cuidadores familiares ante episodios de empeoramiento respiratorio.
  • Reflexionar sobre la adecuación de objetivos asistenciales cuando la prioridad es el confort al final de la vida.

Metodología

Se desarrolla una situación clínica estructurada mediante el proceso de Enfermería en un contexto de atención paliativa. El caso se organiza a partir de la valoración inicial, la identificación de problemas prioritarios, la planificación de intervenciones, la ejecución de cuidados y el seguimiento de la evolución clínica en los días posteriores.

La valoración integra dimensiones físicas, emocionales, funcionales y familiares. Se consideran especialmente la percepción subjetiva de ahogo, la forma de inicio de los episodios, la relación con la actividad o el reposo, la postura adoptada espontáneamente, la tolerancia a la movilización, la capacidad para comunicarse durante la crisis, el impacto sobre el descanso y la presencia de ansiedad en el paciente y en su cuidadora principal. También se incorpora la revisión del tratamiento pautado, la utilidad percibida de las medidas en curso y la adecuación del entorno físico.

El análisis del caso se orienta a una práctica enfermera prudente. No se plantea como protocolo cerrado ni como secuencia universal aplicable a cualquier paciente con disnea, ya que el abordaje debe individualizarse según la enfermedad de base, la fase evolutiva, la situación funcional, las preferencias expresadas por la persona y la planificación terapéutica acordada por el equipo asistencial.

La exposición se centra en aspectos clínicos y de cuidados de interés profesional: observación sistemática, toma de decisiones en tiempo real, coordinación con el equipo, acompañamiento emocional y educación sanitaria a la familia. La finalidad es ofrecer una lectura útil para la práctica enfermera, especialmente en ámbitos hospitalarios, sociosanitarios o domiciliarios donde la disnea al final de la vida representa una causa habitual de sufrimiento y demanda asistencial.

Resultados

Presentación de la situación clínica

Mujer de 79 años, identificada como M.R., con enfermedad oncológica avanzada y progresión clínica en los últimos meses. Presenta marcado deterioro funcional, dependencia casi completa para las actividades básicas y escasa tolerancia al esfuerzo. En los días previos aumenta la sensación de falta de aire, inicialmente relacionada con movilizaciones mínimas y, posteriormente, también en reposo. La paciente verbaliza cansancio extremo, miedo a “no poder respirar” y dificultad para mantener conversaciones prolongadas.

Convive con una hija que ejerce como cuidadora principal. La familiar refiere preocupación intensa, vigilia constante y dificultad para interpretar si los cambios respiratorios forman parte de la evolución esperable o indican una situación de urgencia. Durante los episodios de mayor ahogo intenta incorporar de forma brusca a la paciente, le pide que respire hondo y aumenta reiteradamente las preguntas, lo que coincide con mayor agitación de la enferma.

En la valoración inicial, M.R. se muestra consciente, fatigada, con habla entrecortada y necesidad de pausas frecuentes. Adopta de forma espontánea una postura semisentada, rechaza movilizaciones innecesarias y expresa sensación de alivio parcial al mantenerse erguida. Se observa respiración superficial, ansiedad manifiesta y temor anticipatorio ante la posibilidad de un nuevo episodio. Refiere sequedad oral y dificultad para descansar por la noche debido a despertares asociados a disnea y nerviosismo.

Valoración enfermera y priorización de problemas

La valoración enfermera identifica como problemas centrales la disnea persistente, la ansiedad vinculada al síntoma, la intolerancia a la actividad con necesidad de conservación de energía, el deterioro del descanso y la sobrecarga emocional de la cuidadora principal. La prioridad asistencial se centra en aliviar el malestar respiratorio percibido, reducir la sensación de amenaza y promover un entorno más seguro y sereno.

La valoración no se limita a describir el patrón respiratorio. Se exploran también desencadenantes y moduladores: cambios posturales, acumulación de secreciones, ambiente cargado, conversación mantenida, procedimientos innecesarios y respuestas emocionales del entorno. Se constata que la presencia de múltiples estímulos simultáneos, así como las maniobras de ayuda precipitadas, aumentan la angustia de la paciente.

Desde la perspectiva de cuidados, el caso permite formular diagnósticos enfermeros relacionados con patrón respiratorio comprometido, ansiedad, deterioro del confort, intolerancia a la actividad y afrontamiento familiar bajo presión. Más allá de la denominación concreta, la utilidad clínica reside en ordenar prioridades y orientar intervenciones dirigidas al alivio y a la contención del sufrimiento.

Planificación de cuidados

Se acuerda con el equipo una planificación centrada en objetivos realistas y observables: disminuir el distrés respiratorio visible, favorecer posturas de mayor comodidad, reducir los desencadenantes evitables, mejorar la sensación de seguridad durante los episodios y capacitar a la hija para acompañar sin incrementar la ansiedad. Se revisa el tratamiento prescrito para el control sintomático y se establece vigilancia estrecha de la respuesta clínica.

En relación con la oxigenoterapia, se valora su utilidad de acuerdo con la respuesta de la paciente y el plan terapéutico individual. La intervención enfermera se orienta a comprobar tolerancia, confort y percepción subjetiva de alivio, evitando considerar el dispositivo como una medida universalmente eficaz por sí misma. Se atiende igualmente al riesgo de sequedad y a la necesidad de cuidados básicos de mucosas.

Intervenciones enfermeras

La primera línea de actuación se dirige al entorno inmediato y a la experiencia subjetiva de ahogo. Se facilita posición semisentada con apoyo adecuado de espalda y miembros superiores, se minimizan movilizaciones no imprescindibles y se organiza la higiene en periodos breves, espaciados y tolerables. Se mantiene una habitación ventilada, tranquila y con reducción de estímulos estresantes. El uso de aire dirigido suavemente al rostro, cuando resulta bien tolerado, se incorpora como medida complementaria de confort.

La comunicación durante las crisis se adapta al ritmo respiratorio de la paciente. Se emplean frases cortas, tono calmado y presencia cercana sin sobreestimulación. En lugar de solicitar respiraciones profundas de manera insistente, se prioriza acompañar, sostener la calma y proponer indicaciones sencillas, compatibles con el cansancio extremo. La observación continua permite detectar cuándo la conversación aumenta el esfuerzo y cuándo es preferible limitarse a una presencia silenciosa y contenedora.

Se revisa la administración del tratamiento prescrito para el control de la disnea y de la ansiedad asociada, valorando eficacia, tiempo de respuesta y posibles efectos indeseados. La enfermera monitoriza el grado de alivio percibido, la disminución de la agitación y la tolerancia al reposo. También identifica momentos en los que la anticipación de un episodio puede justificar una intervención precoz, siempre dentro del plan terapéutico establecido.

Se prestan cuidados básicos orientados al confort global: higiene bucal frecuente, pequeños sorbos o humidificación según tolerancia, cuidado de labios y mucosa oral, control de la temperatura ambiental y ajuste de ropa de cama para evitar sensación de opresión. Estas medidas, aunque sencillas, adquieren especial relevancia cuando la disnea se acompaña de boca seca, debilidad y rechazo a esfuerzos adicionales.

Una parte sustancial del plan se dirige a la hija cuidadora. Se le explica de manera comprensible que la sensación de ahogo puede fluctuar y que no siempre se correlaciona con signos fácilmente interpretables por la familia. Se enseñan pautas concretas de acompañamiento: mantener la calma, evitar preguntas repetidas durante la crisis, favorecer la postura que la paciente adopta espontáneamente, avisar al profesional si el malestar no cede y administrar únicamente las medidas previamente indicadas por el equipo. Esta información reduce conductas precipitadas y mejora la confianza en el cuidado.

La intervención incluye además soporte emocional a la familiar. Se valida su cansancio, su temor y la dificultad de presenciar el deterioro respiratorio. Se favorecen espacios breves para expresar dudas y se refuerza que acompañar con serenidad y presencia ya constituye una ayuda significativa. La reducción de la culpa y de la sensación de incompetencia forma parte del cuidado familiar en esta etapa.

Evolución

Tras la implantación del plan de cuidados, la paciente presenta mejor tolerancia al reposo en posición incorporada y disminución de la agitación visible en los episodios de mayor dificultad respiratoria. Aunque la disnea persiste por la evolución de la enfermedad, se observa menor expresión de pánico y una demanda más clara de ayuda cuando aparece sensación de ahogo. El descanso nocturno continúa fragmentado, pero con despertares menos intensos.

La hija muestra progresivamente una actitud más contenida durante las crisis. Aprende a reconocer signos de empeoramiento, a reducir estímulos verbales y a solicitar apoyo con mayor seguridad. Refiere sentirse menos desbordada al comprender que el objetivo del cuidado no es “hacer desaparecer por completo” la disnea, sino aliviarla y acompañarla del modo menos angustiante posible.

En la fase de mayor deterioro, con incremento de somnolencia y menor capacidad de interacción, la valoración enfermera se centra aún más en indicadores no verbales de confort: expresión facial, postura, relajación corporal, tolerancia al contacto y disminución de inquietud. La planificación se adapta a esta nueva situación manteniendo como objetivo prioritario el alivio del sufrimiento y la presencia acompañante de la familia en un entorno de calma.

Discusión/Conclusiones

La situación descrita muestra que la disnea al final de la vida es un fenómeno clínico y humano de gran complejidad, en el que la percepción subjetiva del paciente no puede separarse del contexto emocional y relacional. En muchos casos, el síntoma no se resuelve de forma completa, pero sí puede abordarse de manera significativa mediante cuidados proporcionales, observación experta y adaptación continua del plan asistencial.

Uno de los aspectos más relevantes para la práctica enfermera es la necesidad de desplazar el foco desde la mera cuantificación de signos respiratorios hacia la valoración del distrés. En la etapa final, perseguir la normalización de parámetros puede tener escaso valor si no se traduce en alivio perceptible. La pregunta clínica fundamental pasa a ser qué intervención disminuye la experiencia de ahogo y qué acciones, aun bien intencionadas, pueden aumentar la carga de sufrimiento.

El caso también pone de manifiesto que las medidas no farmacológicas conservan una utilidad considerable. La postura, el ambiente, la economía de esfuerzos, los cuidados de mucosas y la comunicación terapéutica forman parte del tratamiento del síntoma. No son actuaciones secundarias, sino intervenciones enfermeras con impacto directo sobre el confort. Su eficacia depende, en buena medida, de una valoración individualizada y de su integración con el tratamiento prescrito por el equipo.

La familia constituye otro eje central. Cuando los cuidadores no comprenden lo que sucede, la disnea puede vivirse como una escena de asfixia incontrolable. La información anticipatoria, el entrenamiento en pautas sencillas y la validación emocional reducen la ansiedad familiar y favorecen un acompañamiento más sereno. Esto repercute también en el paciente, que suele percibir de forma inmediata la tensión o la calma del entorno.

Desde una perspectiva ética, el abordaje enfermero de la disnea en final de vida exige proporcionalidad y claridad en los objetivos. No toda intervención técnicamente disponible aporta beneficio real en una situación avanzada. Por ello, la toma de decisiones debe alinearse con el plan de cuidados establecido, la situación clínica y las preferencias de la persona, priorizando siempre el confort y la dignidad.

En términos prácticos, la experiencia analizada refuerza varias ideas aplicables a distintos ámbitos asistenciales: valorar de forma continuada la experiencia subjetiva de ahogo; identificar precipitantes evitables; ajustar el entorno; vigilar la respuesta a las medidas prescritas; apoyar activamente a la familia; y reformular los objetivos de cuidado cuando la enfermedad avanza. La contribución enfermera no se limita a ejecutar indicaciones, sino que estructura el acompañamiento, da sentido clínico a los cambios y sostiene el bienestar posible en una fase de alta vulnerabilidad.

La disnea en situación de final de vida interpela al núcleo del cuidado enfermero. Frente a un síntoma que a menudo no puede eliminarse, la práctica profesional encuentra su mayor valor en aliviar, estar presente, interpretar con sensibilidad y ayudar a que la persona y su familia atraviesen el proceso con el menor sufrimiento posible.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no presentar conflictos de intereses relacionados con la elaboración y publicación de este artículo.

Financiación

Este trabajo no ha recibido financiación externa ni apoyo económico específico para su realización.

Bibliografía

  1. Arantzamendi M, Belar A, Payne S, Rijpstra M, Preston N, Menten J, et al.. Clinical Aspects of Palliative Sedation in Prospective Studies. A Systematic Review.. J Pain Symptom Manage. 2021;61(4):831-844.e10. doi: https://doi.org/10.1016/j.jpainsymman.2020.09.022
  2. Kittelson SM, Elie MC, Pennypacker L. Palliative Care Symptom Management.. Crit Care Nurs Clin North Am. 2015;27(3):315-39. doi: https://doi.org/10.1016/j.cnc.2015.05.010
  3. von Blanckenburg P, Leppin N. Psychological interventions in palliative care.. Curr Opin Psychiatry. 2018;31(5):389-395. doi: https://doi.org/10.1097/YCO.0000000000000441
  4. Bookbinder M, McHugh ME. Symptom management in palliative care and end of life care.. Nurs Clin North Am. 2010;45(3):271-327. doi: https://doi.org/10.1016/j.cnur.2010.04.002
  5. Chan KS. Palliative care: the need of the modern era.. Hong Kong Med J. 2018;24(4):391-399. doi: https://doi.org/10.12809/hkmj187310
  6. Anderson WG, Flint LA, Horton JR, Johnson K, Mourad M, Sharpe BA. Update in hospital palliative care.. J Hosp Med. 2013;8(12):715-20. doi: https://doi.org/10.1002/jhm.2110
  7. Polanski J, Jankowska-Polanska B, Rosinczuk J, Chabowski M, Szymanska-Chabowska A. Quality of life of patients with lung cancer.. Onco Targets Ther. 2016;9:1023-8. doi: https://doi.org/10.2147/OTT.S100685
  8. Mori M, Miwa S, Ikari T, Kako J, Hasegawa T, Matsunuma R, et al.. Current Management Options for Dyspnea in Cancer Patients.. Curr Treat Options Oncol. 2023;24(6):565-579. doi: https://doi.org/10.1007/s11864-023-01081-4
  9. Gonçalves F, Gaudêncio M, Rocha A, Paiva I, Rego F, Nunes R. A Review on the Management of Symptoms in Patients with Incurable Cancer.. Curr Oncol. 2025;32(8). doi: https://doi.org/10.3390/curroncol32080433
  10. Garcia ACM, Isidoro GM, Paiva EMDC, Silva AE, Costa ICP, Bornemann-Cimenti H. Palliative Sedation at Home: A Scoping Review.. Am J Hosp Palliat Care. 2023;40(2):173-182. doi: https://doi.org/10.1177/10499091221096412
  11. Lowey SE. Palliative Care in the Management of Patients with Advanced Heart Failure.. Adv Exp Med Biol. 2018;1067:295-311. doi: https://doi.org/10.1007/5584_2017_115
  12. Dingley C, Ruckdeschel A, Kotula K, Lekhak N. Implementation and outcomes of complementary therapies in hospice care: an integrative review.. Palliat Care Soc Pract. 2021;15:26323524211051753. doi: https://doi.org/10.1177/26323524211051753
  13. Robinson P. Long COVID and breathlessness: an overview.. Br J Community Nurs. 2021;26(9):438-443. doi: https://doi.org/10.12968/bjcn.2021.26.9.438
  14. Engström J, Bruno E, Holm B, Hellzén O. Palliative sedation at end of life – a systematic literature review.. Eur J Oncol Nurs. 2007;11(1):26-35. doi: https://doi.org/10.1016/j.ejon.2006.02.007
  15. Muliira JK, Lazarus ER, Mirafuentes EC. A Countrywide Assessment of Omani Undergraduate Nursing Students' Palliative Care Knowledge and Attitudes Towards End-of-Life Care.. J Cancer Educ. 2023;38(3):781-788. doi: https://doi.org/10.1007/s13187-022-02184-6
  16. Muliira JK, Lazarus ER, Mirafuentes EC. A Multi-country Comparative Study on Palliative Care Knowledge and Attitudes Toward End-of-Life Care Among Undergraduate Nursing Students.. J Cancer Educ. 2023;38(3):837-844. doi: https://doi.org/10.1007/s13187-022-02193-5
Scroll al inicio